Dalai Lama

S. S. XIV DALAI LAMA : Nace en Takster (Tíbet), en 1935, en el seno de una familia campesina. Cuando tenía dos años, Tenzig Gyatso es reconocido como la reencarnación del décimo tercer dalái lama, líder espiritual y político de Tíbet. Comienza sus estudios a la edad de seis años y, a los veinticinco, obtiene el título de gueshe lharampa (doctor en filosofía budista).

Tras la invasión china de Tíbet en 1959, dirige el gobierno tibetano en el exilio desde Dharamsala (India) y defiende el legítimo derecho a la autodeterminación de su país con un mensaje pacífico de no-violencia. En reconocimiento a su incansable labor, en 1989 se le concede el premio Nobel de la Paz.

Mi religión es la bondad

— Su Santidad el Dalai Lama


Los tres compromisos principales de su vida:

Primero, a nivel del ser humano, el primer compromiso de Su Santidad es la promoción de los valores humanos tales como la compasión, el perdón, la tolerancia, la satisfacción y la autodisciplina. Todos los seres humanos somos iguales en querer la felicidad y no querer el sufrimiento. Incluso la gente que no cree en una religión reconoce la importancia de estos valores humanos para hacer que la vida sea más feliz. Su Santidad se refiere a estos valores como la ética laica y continúa con el compromiso de hablar de su importancia y compartirlos con todas las personas que conoce.

Segundo, a nivel del practicante religioso, el segundo compromiso de Su Santidad es la promoción de la armonía religiosa y el entendimiento entre las principales tradiciones religiosas del mundo. Aunque haya diferencias filosóficas, todas ellas tienen el mismo potencial para crear buenos seres humanos y, por lo tanto, es imporante que todas las religiones se respeten y reconozcan el valor de las demás tradiciones. A nivel individual tenemos una verdad y una religión. Sin embargo, para la comunidad en general son necesarias varias verdades y varias religiones.

Tercero, Su Santidad es tibetano, lleva el nombre de “Dalái Lama” y los tibetanos confían en él. Por lo tanto, su tercer compromiso es con el problema tibetano. Su Santidad tiene la resposibilidad de actuar como portavoz libre de los tibetanos en su lucha por la justicia. En cuanto a su tercer compromiso, dejará de existir cuando se llegue a una solución mutuamente beneficiosa entre los tibetanos y los chinos. Sin embargo, Su Santidad continuará siempre con sus dos primeros compromisos.